Si en la entrada anterior dejábamos planteada la cuestión ¿a qué se debe que a partir de 1938 la cifra de presos que salen
supere a la de los que entran? Ahora intentaremos responderla, pero se nos presenta un
problema. En las demás cárceles de la Causa General existe un apartado
denominado observaciones, en la cual se plasman si el preso ha sido liberado,
condenado, ejecutado o trasladado a otra prisión. No obstante, la pieza
correspondiente a Cartagena no posee este dato, que de haber existido
resolvería diversas dudas sobre cuál fue el destino de los presos. A pesar de
ello, al final de la pieza el jefe de la prisión emite una lista de las
diversas sacas que se llevaron a cabo, junto con los nombres de los presos que
fueron fusilados. A partir de aquí podemos alcanzar una idea: cuando el número
de los presos que salen un determinado día es demasiado elevada, podemos
considerar que se trata de una saca.
Obviamente, no es una verdad absoluta, solamente para aquellos días que nos
señala la Causa General podemos afirmar que se produjo una saca, para el resto
de los días debemos utilizar otro tipo de fuentes para comprobarlos. Es decir,
si tuviéramos la pieza primera relacionada a Cartagena podríamos ver la lista
de fallecidos y comprobar si las fechas y nombres coinciden con fechas de
salidas de los presos. De la misma forma podríamos hacer con los listados de
los archivos de los cementerios y de los juzgados. En general, Juan Martínez
Leal nos ofrece una tabla con la represión en Cartagena durante la guerra.